La magia de Cosquin

No todo el mundo tiene la posibilidad de vivir una experiencia como la que viví en Cosquin este año, y si la tiene, no es algo que se da todos los días. Ganar un premio en un certamen tan difícil e importante como lo es el Pre-Cosquín, tiene un significado y un valor enorme para cualquier músico. Es por eso que hoy me siento muy satisfecho con este logro, pero además siento que tengo sobre mis hombros una resposabilidad mucho más grande todavía, porque no solo hay que defender este premio, sino que hay que seguir creciendo, planteándose objetivos más grandes, y no hay que detenerse en ningún momento…

Cosquín tiene magia, ya lo dije en algún momento, pero lo vuelvo a repetir, uno vuelve de las sierras, con mucho más entusiasmo, con el corazón lleno de rasguidos de zamba, chacarera, chamamé, tonada, carnavalitos y tantos otros ritmos folklóricos de nuestro país que se reúnen una vez al año en este maravilloso encuentro cultural federal. Esto me ayuda a recordar por qué empecé a cantar música folklórica argentina, y que a pesar que uno se alimenta de muchos géneros y vertientes de la música del mundo, las raíces son las que nos permiten volver a la tierra de donde venimos, y nos ayudan a marcar el camino hacia donde vamos…